
Por supuesto,todas mis historias,prácticamente,acaban antes de empezar en la vida real.Y además malamente.Incluso por odio cainita por medio,oiga.Algo falla al extrapolar lo maravilloso y potito del ligue virtual a la vida real.No sé que és.Por supuesto,seguiré en mis trece hasta que lo averigüe(anda que no me voy a comer hostias ni nada.Como panes,además,pero todo sea por una buena causa).Últimamente voy de cagada en cagada,metiendo la pata hasta el fondo.Y no aprendo,esa es mi virtud y mi desgracia a la vez.
Recomiendo ligar por Internet siempre y cuando no tengas sentido del ridiculo y tu capacidad de frustración sea del tamaño de varios agujeros negros.Además,algun día tendrá que sonar la flauta,¿no?.
John C.