
El problema es que a veces no pienso lo que digo.Y otras veces no es conveniente decir lo que uno piensa.La sinceridad,lejos de ser perfecta,tiene muchos inconvenientes.Pensar puedes pensar lo que te salga del cimbel,pero ojo a la hora de expresarlo.Más bien es el cómo expresarlo que el porqué.
Soy sincero,pero me callo bastante más de lo que hablo,digo o pienso.El día que explote,arde Troya(y su puta madre,tambien).Esta muy bien decir lo que se piensa,pero tambien es una fuente de problemas.Si,puedes ir con TU verdad por delante,pero eso no te da ni te quita más o menos razón.No lo olvides.
John C.