miércoles, 9 de marzo de 2011

Blas

No era el mejor perro.Era nuestro perro,el de casa.Hoy,hubo que llevarlo al veterinario y ponerle la inyección.Un inmenso tumor en una pata,que habría que amputar como mal menor me llevó a la dramática decisión de poner fin a su sufrimiento.Era un can mayor.Más de 12 años.Y sus mejores momentos ya habían pasado.Y verlo renqueante con solo tres patas hubiera sido una agonía que el pobre chucho no merecía.

Photobucket

-Sú última foto.Hoy mismo.Minutos antes de su cita con el destino-


Se puso nervioso,y su naturaleza nunca fue esa,cuando lo metí en el maletero del coche para llevarlo a su último destino.Era la primera vez que iba al veterinario.Y tambien fué la última.Sabía a donde le llevaba y para que.Pero tampoco rechistó.

Tuvo al menos una muerte rápida y digna.La que los seres humanos pedimos siempre para nosotros:rápida,durmiendo y sin dolor.

Aunque no era santo de mi devoción,al final le cogí cariño por la fuerza de la costumbre,por la compañia que hacía,por estar ahí silencioso sin dar problemas,sin hacer daño a nadie,viviendo su vida a su bola.

Lo que he llorado por él(y lo que me costó contenerme en la consulta del veterinario contemplando sus ultimos momentos) espero que sirva para pedirle perdón por no haber sido más atento con el en todos estos años.

Adiós,Blas.

John C.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

wibiya widget