
Lo vi hoy en Sada.Un Fiat nosequénosecuanto.Lo primero que se piensa es que el propietario es una tía.O de un gay.Parece ser que el color rosa no deja más alternativas.
Yo me imaginé que existiría la chorrada de que si te topas con un coche rosa te vendrá un golpe de suerte bárbaro mediante una lluvia de millones de euros o algo así.Sí,lo pensé.Pero no existe ninguna paja mental de este calibre a modo de leyenda urbana o arraigada en la superstición popular.Asi que me tuve que quedar con las ganas.
John C.