
La misma mesa,con la misma disposición.Este año más a tope que nunca en los últimos tiempos.Si la familia sigue creciendo habrá que "estirar" la mesa,o comprar otra,o hacerle un "segundo piso".Lleno hasta la bandera aunque aqui,inmaculada e impoluta,no lo parezca

El mismo menú.Cosas ricas,ricas.No quedan ni las cáscaras al concluir la velada.Del clásico marisco y carne no salimos.Y como la cosa no sale nada mal,repetimos año tras año.Los dulces,tambien los mismos.Originales ciertamente,no somos



El mismo momento supremo de todos los años,sólo que cada vez es más difícil engatusar a la chavalería para tenerlos quietosparaos mientras los adultos jugamos a Papa Noel.Me temo que un día nos pillarán con las manos en la masa.Inevitable por otra parte.

Y el mismo final,con el loleante y estrafalario resultado de "y a la mañana siguiente".La mesa sin recoger,con todo a la vista,las huellas del festín en forma
restos del paso de los hunos navideños de turno.Me encanta esta instantánea.Por cierto,que la sesión de bebercio fue bastante comedida,entre aquí el abstemio oficial y que los demás "drinkearon" con moderación se puede decir que fue una de las Nochebuenas más apacibles que yo recuerdo.Apacible...y un tanto sosa porque la cosa en este sentido ha decaído un tanto.


Y así hasta el año que viene en el que confío en estemos todos juntos,una vez más,un año más,para repetir el ritual paso por paso.Que al fin y al cabo es lo que cuenta.
John C.