El viejo ya está en casa.Desde ayer.Mañana vuelve al hospi.Que se ha tomado un "permiso" cuando la estancia se prolonga.Siempre lo suele hacer.Se debe de pensar que un hospital es como tener reservada una habitación en un hotel de la que entras y sales según te convenga.Nada más lejos de la realidad,claro.Pero ya estamos aconstumbrados a que él,en estas cosas haga lo que le de la gana.¿Sí somos unos inconscientes?..Tal vez,pero con su cabezonería no hay quién pueda,así que si su salud empeora la responsabilidad es enteramente suya.Tratar de razonar es imposible así que "tu mismo con tu organismo",macho.No es mi salud,es la tuya-por la de él-.
Y por supuesto,hace cosas que no debería hacer una vez que vuelve "a la normalidad".Como coger el coche y conducir.Y no sólo por su delicada salud,sino que simplemente no debería hacerlo porque el carnet lo tiene caducaco.Y no lo podrá renovar,porque la diabetes le ha deteriorado tanto la vista que no pasaría un psicotécnico ni borracho.Pero él a su bola.El día en que le cace la autoridad,ya me veo haciendo alguna visita a los calabozos.Un padre,envejecido y con poca salud que pueda acabar ahí por su poca cabeza y porque está de vuelta de todo.En realidad le da todo igual.Y esa actitud la mantendrá hasta el fin de sus días.
Y todo esto,que sería escandaloso en cualquier otro hogar,aquí lo consideramos la normalidad más absoluta.Imaginen la de "anécdotas" del "hogar" que me callo,porque esta misma en comparación es una tontería de nada.Y así sigue la vida...¡Yupi!.Hasta la próxima recaída,la penúltima o quizás la última.
Sigo viendo un milagro que siga con vida.Cada día,cada hora.Es un milagro,o una lección de la vida,de cojones además.Y un castigo,no sé si divino,que se prolongue la agonía lentamente y sin pausa.Y repito,esto es NORMALIDAD.Sí,en mi caso,me gustaría conocer comportamientos ANORMALES,más que nada porque no podrían ser más extraños que lo que yo entiendo por normalidad-algo atrofiado y raro,muy raro-.Lo peor es que el día que él falte,hasta echaré en falta este tipo de comportamientos.
Con respecto a mi viejo,me preocupa que llegue un día en que yo,hecho polvo,me comporte de esta misma manera errática.A esto sí le temo de verdad...y no "a lo habitual".
Es el cuento de nunca acabar.Y cuando se acabe,encima y de postre,se derrumbará encima de mi todo lo sucedido en este tema.Perspectiva muy halagüeña.¿Por qué no me sorprende en absoluto?.
John C.