domingo, 27 de septiembre de 2009
Guerra en la oficina
Perfectamente recreada la bantalla campal.Dos bandos bien diferenciados,y encarnizada lucha con armas de juguete,sin perder un ápice de realismo por ello.Final feliz,retomando la jornada laboral y aquí no ha pasado nada.Dosis desestresantes y loleantes a punta pala,pasándolo teta como si fueran niños.Los de "recursos humanos"-ese ente extraño que tienen las empresas-deberían tomar nota(por supuesto no lo harán).
No me imagino yo haciendo lo propio en mi trabajo.Somos demasiado pocos,y en vez de juguetes hay sopletes,objetos cortantes,y ácidos de distintas clases.Acabaría la cosa en masacre,pero de verdad.Por ganas,en cambio,no sería la cosa.
John C.