
Impresionante dominó.Mayormente con botellas-vacías,por supuesto-de cervezas.Seguramente ha supuesto mayor esfuerzo el hacer el dominó-que a parte de su precisión,hace un ruido de mil demonios-que el "ventilar" tantas botellas de cerveza.Y todo,para que al final,se abra una cerveza-¡como no!-y un espabilao de turno se la ventile tumbado boca arriba,y a través de un tubo.
El momento del futbolín-una innovación acojonante en este tipo de cosas-de una precisión asombrosa.
Menos mal que para tomarse una birra no hay que montarse un plan así de grandilocuente.En este caso concreto,la estética antes que el placer cerveceril...bueno,en este caso "después de".XD.
John C.