

En "verano" en esta ocasión.Lo de "verano" por supuesto es un decir.No lo damos olido ni de coña.Pero lo que cuenta es ese sol que se pone.El ocaso.Cuando muere el día y con él,las penas y las alegrías y da paso a la dulce noche que en su seno nos devuelve el sosiego y la capacidad de soñar.
El remanso de paz de la caída del sol,un bálsamo diario para sinsabores y amarguras.Porque antes de fundirnos en los sueños bueno es quedarse con la última luz del día.Esperanza de que la noche nos reconforte y nos abra otro día más para batirse el cobre hasta el final.
Los luminosos atardeceres son el mejor colchón donde reposar nuestra alma cansada.No hay mejor lugar para ello que los ocasos veraniegos.
John C.