
Empecé ayer su lectura.En principio la temática llama la atención.De 500 y pico páginas,cerré en la 137.Pero no por cansancio,sino con intención de no continuar la lectura de un bodrio de los pies a la cabeza.Empezando por una ridícula narrativa y unos personajes que no hay por donde cogerlos.¿Imaginaciones mías?..Lo pensé al principio,incluso creí exagerar.Pero no,hay críticas del libro que lo ponen de vuelta y media y con toda la razón del mundo.He estado googleeando para confirmar o no mis temores.Y la verdad es que el tener buena intuición no me deja mejor sabor de boca que el tener en mis manos una muy mala novela.
"Menos mal" que la figura de Silvestre II es real.El autor se encarga de estropear bastante su figura con un argumento que pudiera haber dado mucho más de sí.A veces pensé si dicha novela la escribió un niño de 10 u 11 años.El comportamiento de los personajes-hasta la página 137-digno de patologías infantiloides,o algo así.
Aquí,una de ellas.No deja títere con cabeza..Por suerte,no he tenido la desgracia de terminar el libro y llegar a unas conclusiones parecidas.
¿Vale para algo este libro?.Pues sí,para tirárselo a alguien a la cabeza o para ponerlo como soporte en una silla o mueble que cojee.
No es oro todo lo que reluce cuando un libro,a priori pinta bien.Es una pena,eso sí.Y espero que Silvestre II no se haya sentido muy compungido,desde el otro barrio con un bodrio como este.
John C.