
Eramos tres en la labor.Pero yo sólo tengo los derechos de imagen de mi mismo,y no estoy por la labor de retratar a terceras personas en tan LOLeante situación.
Por lo demás ha sido muy divertido andar recogiendo mierda durante toda la mañana.Hasta dentro de una década no toca volver a hacerlo,y ya veremos si para entonces la crisis no nos ha devorado a todos hace tiempo.Pero si sobrevivimos de aquí a allá,entonces pringarán otros.¡Que menos!
El humor que no falte,aun en una tarea tan escatológica como esta.Espero que el tufo se haya impregnado tambien en la foto y llegue incluso hasta aquí.En fin,que uno es un mandao y punto.Pero si hay que hacerlo,se hace y punto.
Y sí,el sentido del ridículo lo dejé allí en 11 sacos de mierda de los cuales después de ser quemados se recuperará X cantidad de oro.
John C.