Repasando el periódico al mediodía,La Voz de Galicia of course,en la sección esquelas para ver si ya me había muerto o para comprobar si había algún conocido/a que ya habría emprendido el viaje definitivo,me decaté de una esquela en concreto.No recuerdo el nombre del finado ni datos de ese estilo.Y se me quedó en la memoria porque es un ejemplo de devoción.Un tanto exagerada si se quiere,pero devoción.
Lo que resultaba llamativo de esa esquela es que era de estas conmemorativas,del aniversario de la muerte,etc,etc..Nada del otro jueves salvo porque recordaba que el finado/a había fallecido hace la friolera de...¡¡46 años!!.
Interpretaciones,muchísimas.Desde que esa persona debió dejar una huella profundísima en su paso por este mundo.Y el otro extremo podría ser la obsesión hasta la extenuación por honrar la memoria de un difunto.Sinceramente,46 años después yo creo que ya llega de homenajes y esquelas,¿no?.Yo creo que debe de haber un término medio para estos reconocimientos a posteriori.Eso sí,los sentimientos yo los respeto a más no poder,eso siempre.
He estado a punto de arrancar esa esquela,escanearla y pegarla aquí.Pero no creo que sea de recibo.
Personalmente no soy muy amigo de estas cosas.Cuando alguien se va,homenajes los justos.Lo demás que quede para los buenos recuerdos,la memoria y la nostalgia.No me gustaría que pusieran mi nombre en una esquela,medio siglo despues de mi muerte.Ni hacer lo propio con algun pariente.Claro que yo la devoción y el respeto a la muerte y a los muertos lo entiendo de otra manera menos llamativa.
John C.