
A pesar de que saben a rayos estos chicles,funcionar funcionan bien.El primer día del ex fumador cuesta.Pero no es el peor de todos ni mucho menos.No es el peor porque en el primer día aunque se echa de menos-muchísimo-el tabaco,la moral está intacta.Y las ganas no digamos.Y entre unas y otras se compensa la flaqueza inicial.
Las cosas empezaron muy bien.A mediodía,bajón.Una comida sin cigarrillo final es lo que tiene.Despues los nervios a flor de piel y un par de encontronazos que me pusieron de muy mala hostia.Y remontada por la tarde.Ahora estoy asi asi.A mandibula batiente.Y con ganas de rematar el día para darle descanso a la boca y a los dientes que se lo están currando.
Lo peor está por llegar.Lo mucho peor,aclaro.Esto no ha sido nada.Sólo el típico comienzo.
En cuanto a los chicles,saben a rayos.Como a esos dulces picantes que se usan-o usaban-como bromas en los carnavales.Tiene la ventaja con respecto a los parches que notas más como va haciendo efecto.Y la desventaja,que el parche lo llevas puesto todo el día y ahi se queda haciendo lo suyo,y el chicle tienes que andar cambiándolo cuando ya no puede estar más mordisqueado.Espero que pronto llegue el encargo de parches que hice en una farmacia,pero mientras con algo tengo que desalimentar el mono de tabaco.
De momento,he sobrevivido.Con ayuda,pero vivo y sin humos alrededor mio.Cada día,una nueva prueba de fuego.Al menos no me voy a aburrir.
John C.