
Una de las imagenes deportivas del 2009.Federer llorando tras perder con Nadal en la final del Abierto de Australia.Tan impactante o más que el pedazo de duelo que protagonizaron el suizo y el español.
Una emoción que dignifica el mundo del deporte.Al tenis lo encumbra aún más como deporte de caballeros.Y es que el mundo de la raqueta tiene la gran virtud de que en los grandes torneos-Roland Garros,Wimbledon,Australia,etc-,en la entrega de trofeos los finalistas tienen que pronunciar unas palabras.Y siempre,siempre son palabras de deportividad,de caballerosidad,de dignidad y de honor.Palabras que nunca son de soberbia,de prepotencia o de menosprecio al rival.Tanto el ganador como el perdedor,muestran en ese momento,un comportamiento de chapeau.
Ya podrían aprender otros deportes de gestos así.Sobretodo nuestro amado fútbol,lleno de sinverguenzas,zampabollos y gentuza de la peor calaña que lo suelen empañar con hechos y dichos absolutamente bochornosos.Aunque el fútbol tambien tiene sus grandes momentos emotivos,la verdad sea dicha.
Grande Federer con esa emotividad absolutamente real-algun miserable en los foros la tacha de fingida y para joderle el momento a Nadal-,después de una titánica y noble lucha de más de 4 horas ante otro jabato como el propio Roger.Esto es un CAMPEÓN de los pies a la cabeza.Asi hay que ir por la vida,y por el deporte.Un deporte que siempre necesita de gestos así.Los más grandes deportistas tambien son humanos.Como debe ser.Y que mejor manera de demostrarlo a golpe de emoción delante de miles y miles de personas.
Por supuesto,Nadal a la altura de las circunstancias.Nobleza a punta pala desde Australia.Y el tenis poniendo una pica de fair play inmensa.Que cunda,porque falta hace.
John C.