Buen momento para acurrucarse en un sofá,tomarse un buen pelotazo y contemplar como fuera estalla,meteorológicamente hablando,la de San Quintín.Quien dice un sofá y una copa de coñac,por ejemplo,dice cualquier otra cosa.Eso a gusto del consumidor.
Los prolegómenos,no dan lugar a ninguna duda:allanan el camino a lo que vendrá después.Cielo totalmente enladrillado de oscuridad.La única luz,la del alumbrado público.El mar,empezando el baile.Y al compás,la arboleda habitual por estos parajes.Será una buena serenata para sobar mientras fuera zozobra furiosamente.Este tipo de paisajes cada vez me gustan más...por todo.





Han pasado dos horas desde que hice estas fotos,faltan 22 minutos para las 21 horas.Veremos si es puntual.
John C.