La preocupación cabalga siempre al lado del ser humano.Ya sean por grandes cuestiones transcendentales o por pequeñas menudencias,el hombre es un animal preocupado.Hoy por hoy preocupa lo que preocupa:la hipoteca,el trabajo,etc,etc,etc...Todo lo "grande" por resumirlo mucho.
Ahora bien,no hay nada como una pequeña preocupación para calentarle la cabeza al personal hasta llevarlo a la desesperación.Un ejemplo:olvidarse o perder las llaves de casa.Sobretodo si no sabes el como,el cuando y el donde.¡Una patada en los cojones,sencillamente!.Ahora sustituye las llaves por cualquier otro objeto no muy tocho,y la teoría se sigue cumpliendo:unas gafas,un móvil.Menudencias al lado de lo de la hipoteca,el curro,etc,etc,etc.Lo inabarcable agobia,lenta pero paulatinamente.Lo pequeño,lo que tienes más a mano,te corroe al instante.Y no hay necesidad de ser muy aprensivo para caer en la trampa.Sí,es una trampa.Al fin y al cabo,estas pequeñeces pueden ser sustituidas ipso facto...más o menos,claro.Lo que jode es dejar de tener contacto con ellas,aunque sólo sea por un instante.Y da igual que tengas localizada la zona donde pudieran hallarse.Si unas llaves quieren "perderse" y darte la lata,lo harán.No son tan sutiles y tan hábiles como los calcetines que cuando van a la lavadora ya puedes contar con que no volverán todos-de hecho nunca vuelven todos-.Debería ser un negociazo ser fabricante de calcetines....no lo es,pero debería serlo.¿Conocen a alguien que tenga TODOS sus calcetines perfectamente ordenados y que nunca los pierdan?.Alguien que no sea friki y que además sea de este planeta.
Hoy,perdí las llaves durante 15 minutos.Y aparecieron donde suelen aparecer siempre:en el mismo sitio en donde estaban.En el bolsillo del pantalón.Deben ser unas "llaves" la hostia de listas porque encontraron un inóspito lugar en el cual camuflarse sin que yo me diera cuen.O eso o se hacen invisible "because yes".Y desde luego,dejan de jugar al escondite o vuelvan a materializarse cuando ya te han vacilado lo suficiente.Y después de haberle dado vueltas a todo,incluido a ese maldito bolsillo que ha hecho de cómplice de manera voluntaria.Que se compinchan y todo.Eso cabrea mucho más que los avatares cotidianos que te rondan el coco,pero que como siempre estan ahí te acostumbras a ellos e incluso "aprecias" que te den la brasa.
Los grandes problemas transcendentales van y vienen y es más fácil resignarse.Lo pequeño siempre está al acecho para putearte un poco.Quizás es así porque el descontrol de lo que se supone que podemos controlar con cierta facilidad,desquicia más que lo que nos es más amplio y nos sobrepasa con mayor amplitud.
pd.-No pierdan las llaves,ni el móvil.Ni la cartera.Y sobretodo,no pierdan la compostura.Para todo lo demás,paciencia.
John C.